Es una ciudad costera, de barro y paja, sus colores son el marrón y el ocre, huele a polvo, sudor y humo. Desde lejos se distinguen tres torres: la esbelta Torre de la Lanza, la imponente Torre del Sol y la Barco de Arena, que parece un monstruoso dromón varado en la arena y petrificado.[3]
La ciudad está rodeada por tres murallas, llamadas Murallas Ondulantes o Serpenteantes, y sólo en un punto, la Triple Puerta, se alinean puertas que permiten ir en línea recta del exterior de la ciudad al Palacio Antiguo. Tras la primera muralla se extiende la llamada ciudad de la sombra, desierta durante las horas de calor, pero que se llena de vida de noche. En comparación con las Ciudades Libres no parece más que un pueblo, pero es lo más parecido a una ciudad que tienen los dornienses.
