Rabí Sem Tob

El siguiente caché está colocado en un lugar cercano de la palentina plaza del Rabí Sem Tob. La plaza debe su nombre al humanista sefardí en la Castilla del siglo XIV Sem Tob ben Ishaq ibn Ardutiel. La denominación, Sem Tob, significa en hebreo 'buen nombre' y era habitual en la Edad Media entre los judíos hispanos.
Lo que sabemos de este personaje se extrapola de su obra. En ella, el autor nos da su nombre (Santo, Santob) y el lugar de donde procedía o donde vivía (Carrión, es decir, Carrión de los Condes, en Palencia). Frecuentemente junto a su nombre se agrega el apelativo de «rabi» o «rabbi» (esto no significa que haya sido un rabino).
Sem Tob fue testigo, de los reinados de Alfonso XI (al parecer, tuvo también algún cargo en su reinado) y de su hijo legítimo Pedro I, en quien Sem Tob había depositado sus esperanzas de continuación en la tradición de tolerancia hacia los judíos que arrancaba de la conquista de Toledo por Alfonso VI de Castilla, esperanzas, sin embargo, frustradas. No sabemos si fue también testigo de la lucha fratricida entre Pedro I y su hermano bastardo Enrique de Trastámara.
Su obra principal son los Proverbios morales, cuyo título original es “Consejos y documentos al rey don Pedro”; se conservan en cinco códices incompletos. El poema está compuesto de versos alejandrinos con rima interna en las cesuras, en realidad cuartetas de heptasílabos que riman a7b7a7b7. La obra, dedicada a Pedro I, puede enclavarse dentro de la tradición sapiencial hebrea y se sitúa dentro del mester de clerecía.
