En el año 1958 tomaban posesión de las primeras viviendas los vecinos venidos a San Adrían con el trabajo de las minas cercanas y el aumento de trabajo en Bilbao.
Viviendas Municipales de Bilbao se hicieron cargo de construir una nueva barriada en una zona de Bilbao donde algunas minas habían comenzado a cerrar pero otras muchas estaban a pleno funcionamiento abriendo el suelo al exterior. En San Adrián existía una zona de suelo libre con una pequeña barriada que se podía aprovechar para mejorar sus servicios y dar una mayor entidad al barrio.
En este primer ensanche del barrio se construyeron cientos de viviendas con lo que se conoce en el barrio como el rascacielos como centro de todas ellas. Son en total 6 bloques de viviendas con patios entre ellos para ayudar a la relación entre los vecinos. Uno de los bloques es más alto que los demás, es el bloque central de la barriada con 12 alturas, en ese momento una cantidad no habitual en Bilbao de ahí que sea conocido en el barrio como el rascacielos.