Este caché se encuentra en el archiconocido Camiño dos Faros así que aprovechad para disfrutar de ambas cosas.
Los dos núcleos de población de Corme, Corme-Porto y Corme-Aldea, muy cercanos entre sí, ilustran perfectamente la doble vertiente de la vida y la actividad en tierra y en el mar.
Corme-Porto es hoy conocida por su Fiesta del Percebe.
Hemos querido esconder nuestro caché cerca de la estatua realizada en 2002 por Salcedo que rinde homenaje al percebeiro.
Mujeres y hombres que se juegan la vida cada mañana para mariscar un puñado de percebes.
Quizás una de las profesiones más desconocidas, peligrosas y peor pagadas sea la de percebeiro.
Para ilustrar con sólo un ramillete de palabras cómo se sobrevive en este trabajo, transcribo las palabras de uno de esos trabajadores: Suso Lista, Patrón Mayor de la Cofradía de Corme y experto percebeiro.
"Hay días en que mi mejillas se ruborizan porque no alcanzo a definir si mi profesión es un modo de ganarme la vida o, por el contrario, es una forma temeraria de jugar con la muerte.
Cada mañana, al despuntar el alba, llueva, granice o reine implacable el sol en el cielo, armado de mi ferrada y una pequeña bolsa de malla me dirijo por senderos abruptos hasta las piedras, a esas piedras agrietadas durante milenios por los golpes del mar, en cuyos surcos se esconden silentes los percebes.
Mi trabajo es danzar con las olas, hay días que me mecen con su monótono rumor, otras me escupen con sus rugidos hasta calarme los huesos, en ocasiones me agitan como si fuera un títere, pero siempre -hasta hoy- me han bendecido con sus frutos.
Puedo escribir cientos de libros con los miles de detalles que ornan mi trabajo, pero creo que me faltarían palabras para expresar con nitidez su crudeza"

Y AÚN HAY QUIEN DICE QUE LOS PERCEBES SON CAROS.