Las piedras tacitas son reconocidas como horadaciones inconclusas sobre afloraciones rocosas o racas de gran tamaño que dificultan su traslado con fines prácticos.
Por lo tanto, son fijas, a diferencia de los morteros móviles o transportables de pequeñas dimensiones.
En otros paises son llamados "morteros comunitarios", que más que un nombre es una descripción, tal como lo es "piedra tacita" o "piedra con tacita" o "piedra con tacitas", nombres que hacen referencia a su capacidad como contenedor.
En ese sentido tambien fueron conocidas como "platillos" o "piedras con platillos" si eran incipientes, o "ollitas" o "piedras con ollitas" si al contrario eran profundas.
También son conocidas por la gente de campo como "piedras de indios", algunos estudiosos las denominaros "piedras sagradas" e incluso se les atribuye condición de altares para sacrificios.
Existe bibliografia que sugiere sacrificio de animales, principalmente guanacos, y su sangre se vertía en las "tacitas", algunas cuentan con canales comunicantes para difusión del liquido sanguinoliento que se consumia por los oferentes. Hay quienes atribuyen el origen de la costumbre del "ÑACHI" a rituales arcaicos en piedras "tacitas".
La funcionalidad más obvia, la molienda de semillas, también da pie a generar una interpretación religiosa, por lo vital que significaba contar con los alimentos o semillas para moler. No es casual que las "piedras tacitas" surgen cuando se extinge la fauna pleistocenica y se modifican los habitos alimenticios humanos, propiciando el mayor consumo de semillas y granos.
Otra interpretación es la de "observatorios astronómicos", que tambien cuenta con bastante y seria bibliografia.
Están asociadas al cambio climático acaecido hace 15.000 a 10.000 años, y existe la teoría que el “acopio de semillas para su molienda” (y no la agricultura) sería la verdadera razón del proceso de sedentarización de la especie humana.
En Chile está acreditado su uso inicial para molienda de semillas, pero a lo largo de 10.000 años los diversos grupos humanos que poblaron el mismo territorio les dieron diversos usos, no solo económicos, sino también medicinales, astronómicos, pero principalmente rituales