El Pabellón de México se encuentra en la calle Tomas Alba Edison, junto al Pabellón de Puerto Rico.
El edificio está estructurado en una pirámide plana que imita los templos prehispánicos y consta de dos espacios: un edificio de dos plantas, a los que se accede por una rampa que finaliza en una "X" de 18 metros de altura, que simboliza el cruce e integración de culturas.
En la azotea se instalaron una serie de maquetas de los templos más representativos de México, que aún hoy en día perduran.
También se plantó vegetación autóctona del país, de la que destaca un cactus de gran porte traído desde México. El cactus centenario que se trajo de Mexicali, capital del estado de Baja California, como regalo de México a España. Se trasladó en un avión no sin polémica. El cactus iba a destinado al Ayuntamiento de Mexicali y los lugareños se opusieron a que se trasladara.
Además, se colocaron algunas reproducciones de esculturas olmecas, realizadas en un material que imita la piedra. La que vemos en la imagen, está situada justo debajo de una de las "equis".

Todavía se conserva, en un estado bastante mejorable, el mosaico del suelo que rodea el pabellón.
El pabellón está muy cambiado. Antes tenía una estructura metálica con sacos de tierra donde estaban plantadas flores de la que salía un puente que venía a significar la unión entre España y América.
Junto a México se encuentran los pabellones de Corea del Sur, Puerto Rico, y Rank Xerox, que tenía como uno de sus grandes atractivos el poder hacer una fotocopia en color, un adelanto tecnológico que sorprendía en 1992.
Respecto a las remodelaciones que ha sufrido el pabellón, cabe destacar la de los estanques que circundaban el edificio, que actualmente se han convertido en unos parterres plantados con césped.
