
Durante 78 años, el puente de Baúl permitió salvar los 33 metros de profundidad de los tajos bajo los que discurre el arroyo de Baúl, para que las locomotoras y vagones del ferrocarril entre Guadix y Almendricos lograsen vadear la profunda grieta que marca de forma transversal el altiplano granadino.

El puente de Baúl es una compleja estructura de hierro forjado, diseñada en los talleres de archiconocido Alexandre Gustave Eiffel, y ensamblada en 1907 para completar el tramo entre Guadix y Baza, en la línea que durante gran parte del siglo XX unió Granada con Murcia. El 31 de diciembre de 1984 fue el día en el que el último tren traqueteó sobre este coloso férrico, dejando huérfana está zona de Granada de conexiones ferroviarias.

Ahora, en la segunda década del siglo XXI, experimenta una nueva etapa al convertirse en uno de los principales atractivos de la bautizada como Vía Verde Sierra de Baza, que desde la antigua estación de Gor recorre 50 kilómetros hasta llegar a El Hijate, tras pasar por Baúl, Baza y Caniles. El puente, al igual que todo el trazado de la vieja vía, tiene una nueva oportunidad para seguir siendo eje de conexión de un territorio complejo, en el que se suceden los ecosistemas áridos con islotes ecológicos entroncados en la Sierra de Baza.
