*AVISO: Este caché solo estará disponible en el siguiente horario:
Del 1 de abril al 31 de octubre, de 08:00 h. a 00:00 horas.
Del 1 de noviembre al 31 de marzo, de 08:00 h. a 22:30 horas.
Procurad no poner, pistas ni fotos spoiler del contenedor. Me reservo el derecho de borrarlas sin previo aviso.
Por favor, tenedlo en cuenta
La duquesa de Sevillano (Madrid 1852, Burdeos 1916), condesa de la Vega del Pozo, provenía de familia noble y al mismo tiempo de gran capacidad económica.

Fue María Diega quien concebiría el proyecto y lo ampliaría en varias ocasiones, para alegría de los trabajadores alcarreños. Contaba, para ello, con una imponente finca de cincuenta hectáreas. Las primeras ideas sobre esta tumba y sus alrededores se fraguaron en la mente de la piadosa duquesa hacia 1875, cuando contaba con sólo veintitrés años. El proceso de construcción llevaría desde 1885 (aunque ya en 1882 lo pondría en manos del arquitecto) hasta la fecha de su muerte en 1916. Uno de los elementos de este armonioso, aunque asimétrico, conjunto es la iglesia dedicada a su tía, María Micaela, también dotada de títulos y riqueza quien se alejó voluntariamente de la vida mundana para fundar la “Comunidad religiosa de Señoras Adoratrices y Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad”; siendo declarada Santa en 1934, setenta y cinco años después de su muerte. Decidida a favorecer a los pobres de la región, la labor de la duquesa de Sevillano fue reconocida por el Ayuntamiento de Guadalajara al nombrarla Hija Adoptiva de la ciudad.

El panteón

La construcción del panteón, de estilo bizantino, se impulsó coincidiendo con un momento de fuerte crisis económica para dar empleo a centenares de obreros durante varios años. En Villaflores, construyó su famoso poblado agrícola que encargó al mismo arquitecto que el panteón, Ricardo Velázquez Bosco, y cuando dejó de funcionar como tal vendió las tierras a bajo precio a los colonos.
El panteón, que acoge los restos de la duquesa, su padre, su madre, su tío abuelo paterno, sus abuelos paternos y maternos, sus tías María Nicolasa y Engracia María, así como su hermana María de las Nieves, fallecida a los tres años.
Es un templo de planta de cruz griega cubierto con una gran cúpula hemiesférica con teja cerámica, y rematada con la enorme corona ducal.
La apariencia externa de este grandioso templo es de pertenecer al estilo románico lombardo. Tanto la puerta, como las ventanas, y especialmente los detalles de la cornisa, con sus modillones unidos por arcos conteniendo metopas, nos evocan con fuerza ese estilo centroeuropeo. Está todo él construido con piedra blanca de Novelda (Alicante), y ofrece un solo cuerpo de grandes muros, cerrados en su mitad inferior, y abiertos de grandes ventanales en la superior, de arco semicircular y agemelados, decorados con columnillas y capiteles de tema vegetal.
Está estructurado en dos niveles.
El superior, al que se accede después de ascender una escalera de piedra, es alto, luminoso, decorado con obras decimonónicas sobresalientes. Valga como claro ejemplo el lienzo de Alejandro Ferrant que representa el Calvario sobre un fondo dorado. Tal es el realismo de esta obra que, si nos posicionamos en el centro de este nivel, nos fijamos en la rodilla del cristo y nos movemos hacia los lados, da la impresión de que siempre está mirándonos.
A la izquierda del altar mayor nos encontrados con la imagen de San Diego, tallada en mármol blanco y que se alza sobre la propia mesa del altar, ya que detrás de ella no existe retablo sino un muro con decoración arquitectónica a base de arcos de medio punto. Dicha mesa está construida de una sola pieza.
El espacio, de gran altura, se ilumina apenas por la puerta de entrada y las ventanas de los laterales, pero sobre todo por la gran luminosidad que se derrama al interior desde la cúpula, forrada de miles de pequeñas teselas que conforman una superficie abovedada en forma de media esfera.
Los muros del ámbito sacro están totalmente tapizados de mármoles de diversos colores, en los que abunda el rosa y el gris, y proceden de Alicante, Granada y Santander.
El espacio de la cripta, cubierto de una impresionante bóveda plana, se tapiza por muros de piedra blanca, en los que aparecen losas negras talladas con los nombres de los familiares de la fundadora. En el centro aparece el grupo escultórico que sirve de enterramiento a doña María Diega. Las negras coronas repartidas por la cripta fueron elaboradas con plumas de aves y flores de tela.
El encontrarse el enterramiento al nivel del suelo se debe a la única petición que la fundadora impondría al arquitecto: no quería yacer bajo tierra. Para cumplir con tal solicitud sin restar la impresión de recogimiento subterráneo ingenió Velázquez Bosco que el acceso se encontrase un piso por encima de la explanada, y una vez dentro, tuviese que descenderse al lugar del descanso de la duquesa, su fastuosa tumba de aire simbolista.
El enterramiento
En el enterramiento de su mecenas empezaría a trabajar, por encargo del arquitecto, ya en 1901, pero prácticamente no salió del plan en papel hasta el fallecimiento de la duquesa pues ésta había expresado el deseo de no ser retratada sino después de su deceso, quizá por aquellas aprensiones suyas que le hacían temer que moriría al ser terminado su panteón. El resultado: un delicado e impresionante conjunto de mármol blanco sobre oscuro pedestal de basalto de una sola pieza tallado en su ubicación actual durante un periodo que se extendió 5 años. Está formado por dos grupos; el primero se compone de dos grupos de figuras escultóricas. Delante aparecen tres ángeles de mármol, que leen en una filacteria las virtudes de la señora.
El segundo grupo; compuesto por 3 ángeles y una dama, del mismo material, trasladan sobre sus manos, como si no tuviera peso, el ataúd ricamente cubierto de tejidos en los que se labran las armas de la duquesa, y bajo los que la imaginada madera transporta los restos mortuorios de la noble dama. El movimiento, la monumentalidad y la fuerza romántica del conjunto es tal que realmente impresiona a quien lo contempla. El basamento de este segundo grupo es también de basalto, durísima piedra en la que se tallan animales fabulosos, y unos medallones que, por delante, representan en mármol blanco el retrato de la duquesa, y por detrás ofrecen tallada la leyenda explicativa de la propietaria.

La impresión del conjunto permanentemente encerrado, permanentemente en marcha, es la de un cortejo fúnebre que está a punto de seguir su camino directamente hacia el cielo, con su blancura, sus líneas vaporosas y su belleza triste.
Todos ellos: la titular de la tumba, el valioso arquitecto (Ricardo Velázquez Bosco), el olvidado escultor (Ángel García Díaz), darían cuerpo, personalidad y vida a esta construcción insólita en su diseño y en su equilibrio preciosista.
Entierro multitudinario
Aunque falleció en Burdeos el nueve de marzo de 1916, la noticia llegó a Madrid tres días después. Su cuerpo viajaría en tren hasta la estación del Mediodía, en la capital, adonde llegaría en el tren de la mañana. El furgón se uniría a un coche especial en el que marcharían doscientas personas a las ocho y media camino de Guadalajara. A las nueve y media el andén de la estación de esta ciudad no admitía más personas. Habían llegado de todos los alrededores. A su entierro acudieron miles de ciudadanos, entre ellos el diputado a Cortes, Sr. Brocas, que ostentaba la representación del Conde de Romanones, presidente del Consejo de Ministros; el director del Museo de Ciencias Naturales Sr. Bolívar, los señores De Orozco, De la Mora, Fernández de la Hoz, Lamparero e incluso el ex-presidente Maura.
Así lo relata la famosa publicación de la provincia Flores y abejas (19/03/1916), entrando en los detalles de su cortejo fúnebre. El ataúd (de cedro con herrajes dorados según unos periódicos, de caoba y ébano con herrajes de plata según otros) salió del tren a hombros de ocho servidores de la casa, siendo depositado en un coche estufa negro, tirado por ocho caballos empenachados y servido por cuatro palafreneros a la Federica. Lo seguían dos coches con las coronas y una muchedumbre de más de cinco mil personas. “Para dar una idea aproximada del gentío bastará decir que cuando la primera manga parroquial entraba en la población, todavía estaban pasando acompañantes por el Molino del puente”.
Frente a la iglesia de San Sebastián la capilla Isidoriana cantó un Responso. Después el coche continuó hasta el panteón, a cuya entrada la Guardia Civil hacía grandes esfuerzos por contener al público congregado. Pero contadas personas presenciaron después el descenso del féretro a la cripta. Los días 17 y 18 se mantuvieron cerrados todos los comercios de la ciudad.
La leyenda

Hay una leyenda que cuenta que el palacio que la duquesa tenía en Madrid tuvo que ser derribado para abrir la Gran Vía. Los rumores cuentan que la duquesa se enfrenta, sin éxito, a la Junta de Expropiación. En ese momento parte María Diega al extranjero, pues no quería ver las ruinas de su casa matritense. Nunca más volvería; habría de morir con la pena honda de haber perdido el palacio. (Aunque estos datos mal se avienen con el hecho de que el palacio se derriba en 1912 y ella fallece en 1916, encontrándose en Burdeos, según los periódicos consultados, sólo desde otoño de 1915). En cualquier caso afirma la leyenda que aparece poco después, cada noche, entre las ruinas de su casa el fantasma de una mujer envuelta en lágrimas que pueden escucharse en el silencio de la noche...
Lo que no ha sido derribado es su residencia oficial de Guadalajara, tras derribarse su palacio de Madrid, que hoy en dia es el Colegio Concertado Marista Champagnat.
Y, por supuesto, el panteón, al que puede acudirse hoy, para observar la magnífica obra y rendir homenaje a esta dama de grandes virtudes, tremendamente caritativa, que consagró su vida a practicar el bien con toda la sorprendente medida que su inmensa fortuna le permitía.
EL CACHÉ
Por favor, intentad no hacer spoiler. Es lo suficiéntemente sencillo como para que todo el mundo pueda registrarlo sin complicaciones. Os ruego, por el bien del caché, que seais discretos, por la zona pasa mucha gente.
Para resolver este mistery tendréis que acercaros a la zona del caché puesto que tendréis que contestar a alguna pregunta que, solo estando allí, podréis resolver.
Contestad las siguientes preguntas en el orden que aparecen, sin guiones ni espacios, y validad la solución en certitude escribiendo:
Los números en cifra, las palabras en mayúsculas y sin espacios.
Si hay artículos los debéis omitir (ej. "La naranja" quedaría "NARANJA").
Los nombres de personas se deben escribir completos y sin tildes. (ej. "María del carmen" quedaría "MARIADELCARMEN").
1.- ¿Qué representa el lienzo de Alejandro Ferrant que hay en el Panteón?
2.- Ve a las coordenadas N 40º37.693, W 003º 09.313, desde ahí veráss una puerta y frente a ella unos cuadrados en el suelo. Cuéntalos y tendrás la segunda respuesta.
3.- ¿En qué año fue declarada Santa María Micaela?
4.- ¿Cuántos ángeles hay en el segundo grupo del enterramiento?
5.- ¿Cuál es el color de las losas que encontramos en las paredes de la falsa cripta?
6.- ¿Cómo se llamaba la hermana de María Diega Desmaissières y Sevillano ?
7.- ¿Cuántos años llevó construir el enterramiento?
8.- ¿Cuántos años pasaron desde que se derribó el palacio de la duquesa, en Madrid, hasta que falleció?
9.- Ahora tienes que ir a las coordenadas N 40º 37.723, W 003º 09.372. En este punto puedes sentarte a admirar el panteón o, simplemente, descansar. Sin embargo si quieres encontrar el caché tendrás que buscar algo metálico en los escalones de la ermita. Verás que en la parte central interior hay una letra y 2 números. Escríbelos con la letra en mayúscula y los números seguidos. Por ejemplo: "e 45", quedaría "E46".
10.- ¿Dónde falleció María Diega Desmaissières y Sevillano?

Puedes validar la solución a tu puzle con certitude.
Recuerda que este caché solo estará disponible en el siguiente horario:
Del 1 de abril al 31 de octubre, de 08:00 h. a 00:00 horas.
Del 1 de noviembre al 31 de marzo, de 08:00 h. a 22:30 horas.