Espadán es un parque natural surcado de cientos de caminos que unían en otros tiempos las zonas altas de pastoreo y las zonas de cría en los meses de invierno. Veredas, cordeles y cañadas cruzan el parque en sentido transversal dejando a las orillas almendros, viñedos, pinares y alcornocales,, testigos silenciosos de una riqueza cultural única, materializada en corrales, abrevaderos, descansaderos y sobre todo en las relaciones que tenían en otros tiempos los hospitalarios pobladores de Espadán con la gente que los visitaba del interior de la península.