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La ermita de San Juan Bautista es uno de los mejores ejemplos del arte románico sencillo tan típico de la provincia de Palencia.
Fue construida en el siglo XI en la localidad palentina de Villanueva del Río, desaparecida por la construcción del Embalse de Aguilar. Se decidió trasladar piedra por piedra esta ermita románica al corazón de uno de los parques más típicos de la capital palentina: La Huerta de Guadián.
Todavía se puede apreciar en la cabecera de la iglesia la numeración con la que se sirvieron los conservadores para reconstruirla.
La ermita permaneció en estado de obras desde 1972 hasta el año 1980 (ocho después de su traslado). En este año, la Dirección General de Arquitectura concedió una subvención de siete millones de pesetas con lo que su reconstrucción pudo ser concluida con éxito.
Fue declarada Monumento Nacional en 1981.
De planta rectangular con una cabecera semicircular, de su exterior destaca la única puerta del templo, de unos 2 metros y medio de altura de arco de medio punto con interesantes arquivoltas, de cuerpo muy resaltado y rematado por un tejadillo sobre canecillos. Consta de 6 arquivoltas con arcos abocinados, progresivamente apuntados hacia el interior, y sobre columnas que se van alternando salientes o no. Las arquivoltas están formadas por molduras decoradas con combinaciones de motivos; capiteles con hojas esquemáticas coronadas por piñas o espirales.
El interior sorprende la gran cantidad de formas arquitectónicas del románico. Toda la nave está recorrida por un sotobanco sobre el que se apoyan los soportes y las columnas. Techo con bóveda de cañón apuntada, con dos arcos fajones reforzándola. En el presbiterio la bóveda es de cascarón mientras que la del ábside es de cuarto de esfera. El arco triunfal el apuntado y apoya en semicolumnas sobre pilastras, con basa decorada con arquerías de medio punto.
Muy importantes las arcadas dobles y ciegas que decoran los muros del presbiterio. Son de medio punto las meridionales, y de arcos trilobulados muy apuntados, las septentrionales. Los capiteles sobre los que apoyan, llevan decoración fantástica.
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