|
Más allá de la leyenda
Detrás de cada leyenda, hay parte de historia, y en esta, la realidad es que el rey Sancho III el Mayor de Navarra tuvo que ver mucho con la construcción de la catedral y con la refundación de la diócesis palentina en 1033, cogiendo el testigo Vermudo III de León, una vez finalizadas las razias andalusíes (incursiones militares) y en medio de las luchas fronterizas entre León y Castilla.
Sancho fue el rey más poderoso de entre los reyes cristianos peninsulares del momento ya que la monarquía pamplonesa/navarra fue expandiendo su poder e influencia más allá de su territorio gracias a la erección de monasterios, catedrales o abadías. Esto no sólo formaba parte del proceso de recristianización de estos territorios (Sancho III es considerado por muchos historiadores como el monarca que europeizó los reinos cristianos peninsulares al mantener contactos con Roma y con Cluny, fomentar el Camino de Santiago y crear el Camino Francés, o introducir la regla benedictina y el románico, ese estilo tan rico en nuestro territorio), sino sobre todo a la creación de poderes religiosos subordinados a la monarquía con el objetivo de asegurar un orden local y asentar el poder real.
Palencia existía al margen de grandes poderes regios y religiosos, de manera que el rey Sancho, en el proceso de reordenación del territorio que es la Reconquista, trata con la restitución episcopal (de hecho, Palencia a partir de este momento se constituye como señorío episcopal) de reorganizar este territorio y hacerlo en su favor, puesto que el territorio comprendido entre los límites del río Cea hasta el Duero, y desde el Pisuerga hasta Peñafiel y Portillo (provincias de Palentina y Valladolid) siempre fue un territorio en disputa entre León y Castilla.
El rey Sancho ordenó al catalán Poncio (o Ponce), obispo de Oviedo y consejero del rey, a sugerencia del mismo, que restituyera la diócesis y levantara una catedral, como dice la leyenda que hizo. Además, nombra a su sobrino Bernardo, monje catalán de Ripoll, como obispo tras la consagración de la catedral el 21 de enero de 1035. A esta ceremonia asistió el mismo rey Sancho III, que donó una cuantiosa dote a la nueva diócesis, muriendo poco después asaeteado camino de Oviedo. El rey de León Bermudo III, tras recuperar sus tierras leonesas, confirmó los bienes y privilegios de la nueva diócesis castellana poco después, el 16 de febrero, de manera que ésta quedó fijada y respetada de manera definitiva.
La historia episcopal palentina se ha mantenido desde entonces ininterrumpida hasta el día de hoy.
|
|
El lugar del caché…
El lugar donde se erige la majestuosa Catedral es considerado sagrado desde tiempos remotos. De hecho, se tiene conocimiento de que hubo en la antigüedad un templo pagano. Ese templo se sustituyó por otro paleocristiano. De ninguno de los dos queda memoria en el emplazamiento del edificio actual. El vestigio más antiguo es el fondo de la cripta de San Antolín, que es el resto de un edificio visigodo de mitad del siglo VII, construido con y sobre restos romanos. Precisamente la cripta de San Antolín es uno de los mágicos lugares a visitar, algo que es posible en una visita turística.
Si queréis saber más, podéis consultar los listing de los siguientes cachés La Bella ¿Desconocida o Reconocida? y SREP La Bella Desconocida, también la guía de la catedral de Palencia.
|