El arroyo Guadalpin nace en el corazón de Sierra Blanca. Tiene un recorrido corto aunque rico en valores etnograficos, historicos, paisajisticos y naturales. Este curso fluvial ha estado historicamente ligado siempre a la identidad de los habitantes de Marbella. En su ribera se siguen conservando elementos arquitectonicos del pasado como los restos de la Antigua Ermita de los Monjes del Siglo XVI, situada en plena sierra y a orillas de este arroyo.
El Guadalpin posee paisajes abruptos, solitarios , seducotres y exhuberantes. Este modesto arroyo atraviesa lugares donde la naturaleza se manifiesta en todo su esplendor. Especies de gran interés ornitológico a nivel europeo como el águila perdicera Aquila fasciata y la collalba negra Oeanthe Lueucura se dan cita en su cuenca.