
DESAMPARO
Una de las vivencias que más profundamente impacta en la autoestima de los niños es el haber sufrido desamparo emocional. Aunque no se le suele dar la misma importancia que a los maltratos más evidentes como los azotes o los gritos, su efectos, además de perdurables, son devastadores.
En los primeros años de vida, sentir que nadie nos atiende, que nadie se preocupa por nosotros (justo cuando más lo necesitamos), deja una profunda sensación de vacío y soledad que, si no es sanada, se arrastra de por vida.



Puedes validar la solución a tu puzzle con certitude.