El calvario de Lagartera es uno de los parajes de la localidad más emblemáticos, conocido y visitado por todos desde tierna edad.
Para llegar al Calvario se siguen las cruces, desde la primera Cruz ubicada en el arroyo de la fuente. El camino alterna pequeños tramos llanos con desniveles, todo ello entre olivares y callejas de piedra, con suelo de berrocal y últimamente algo cerrado por la vegetación que ha cerrado el camino a una vereda.
Ya en lo alto del cerro tenemos el calvario como tal, con sus tres cruces sobre una plataforma (por favor, no os subáis ni toquéis las cruces, evitemos accidentes); la casita del santo, que es un pequeño humilladero; y una piedra encalada, donde la tradición dice que debemos dejar una cruz, que normalmente se hace con un par de palitos de la zona y una tira vegetal de las plantas que encontremos en primavera.
Para bajar podemos hacerlo por donde hemos venido o por la vereda que sigue a la casita del Santo y la piedra de las cruces, conocida como calle de la amargura.
El contenedor es de mediano tamaño, con logbook , maquina de escribir y varios objetos de intercambio, además de espacio para dejar otros.
Hay recuerdo también para el primero en encontrar FTF.