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San Vicente de la Barquera es una villa marinera situada en la parte más occidental de la Comarca de la Costa Occidental de Cantabria. A pesar de tener una población que actualmente ronda los 4000 habitantes tuvo un papel fundamental en la consolidación de la región. En el año 1210 el rey de Castilla, Alfonso VIII, concedía el fuero a la villa. Este importante hecho histórico fue indispensable para la creación en 1473 del Corregimiento de las Cuatro Villas del Cantábrico: Castro Urdiales, Laredo, Santander y San Vicente de la Barquera, institución a su vez precursora de la posterior unificación territorial de Cantabria.
Uno de los iconos de la villa que no podemos pasar por alto es el Puente de la Maza, que deberás cruzar para poder acceder a las playas. Fue construido por orden de los Reyes Católicos en el siglo XV. Puedes contar 28 ojos aunque en su momento llegó a tener 32 y más de 500 metros de largo, siendo considerado durante mucho tiempo el más largo del reino.
Otro elemento a destacar es su puerto ya que su ferviente actividad marítima lo convierte en uno de los más importantes de la región. La especialización de los antiguos marineros de la villa fue tal que les llevó a diseñar un tipo propio de embarcación: las Chalupas de San Vicente. Eran unos espléndidos barcos ligeros de poco calado con unos 17 metros de eslora, 6 de manga, con cubierta y tres o cuatro palos para disponer de distintos tipos de velamen. Gracias a su robusta construcción participaron en las expediciones marítimas de los descubrimientos en América y formaron parte de las conocidas armadas españolas y empresas comerciales del siglo XVI en distintos mares.
Si tienes la oportunidad no dejes de visitar el Convento de San Luis, un tesoro del patrimonio barquereño que te cautivará con su ambiente romántico de extraordinaria belleza en perfecta armonía con la exuberante vegetación que cubre las ruinas. La propiedad es de carácter privado pero se pueden concertar visitas gratuitas en la oficina municipal de turismo. En este convento se hospedó en 1517 el joven príncipe de 17 años Carlos de Habsburgo junto a su hermana la infanta Leonor en su primer viaje a España. El futuro monarca Carlos I de España y V de Alemania partía del puerto de Flesinga en Flandes con destino Santander para continuar hasta Valladolid, donde sería coronado. Tras varios días de travesía por el Atlántico un fuerte temporal obligó a cambiar de rumbo y desembarcar en la costa asturiana, hecho que condicionó el paso de la comitiva real por San Vicente. El joven príncipe cayó enfermo, lo que le obligó a permanecer en la villa durante varios días.
Se cuenta que los monjes del Convento de San Luis custodiaban un tesoro que aún se encuentra escondido en alguna parte de la villa. Para descubrir su secreto hemos conseguido recuperar unas notas del archivo municipal. Está en tus manos el saber interpretarlas correctamente. Te recomendamos que traigas lápiz y papel, mejor si este último es cuadriculado.
Para obtener el contenedor no hay que arrancar/tirar de nada. Una vez en el lugar deja que tu herramienta haga su trabajo. El caché no incluye instrumento de escritura. Cuando termines devuelve el contenedor a su sitio suavemente dejándolo con cuidado de "no pasarse". ¡Suerte y a por ello!
