Se encuentra situada en el antiguo camino que une Olba con San Agustín, en plena montaña (1800 metros).
Se trata de un edificio del siglo XVIII, construcción popular de mampostería y sillería, con portada de medio punto, en cuya clave aparece la fecha de 1.724. Dispone de un porche con bancos a los lados, que sirve como refugio en épocas de tormentas
El último fin de semana de abril se sube en romería, con gran afluencia de vecinos del pueblo y de los pueblos colindantes. Se conserva la tradición de dar la caridad después de la misa, con el reparto de «molletes» a los asistentes. Se come por los alrededores en las mesas que hay, y después se cantan jotas acompañados por los músicos. También jugaban a la calva y a las cartas.