Hasekura Rokuemon Tsunenaga (支倉六右衛門常長 1571-1622), bautizado en España como Felipe Francisco de Fachicura, fue un samurái japonés. Encabezó una misión diplomática para entrevistarse con el Papa en el Vaticano. A través del Pacífico, recorrer el Caribe y el Atlántico para entrar en España remontando el Guadalquivir hasta Coria del Río y, una vez allí, seguir una ruta terrestre hasta Barcelona, donde embarcaría rumbo a Roma. Esta misión histórica recibe el nombre de Embajada Keichō. Se le considera como el primer embajador japonés entre América y Europa.
LA MISION
Un fraile franciscano, Luis Sotelo, que realizaba conversiones religiosas en el área de Tokio, convenció al shōgun para realizar una expedición, que sería comandada por uno de sus servidores. Decidió construir un galeón en Japón llamado Date Maru por ellos y, posteriormente, San Juan Bautista por los españoles.
Partió el 28 de octubre de 1613 hacia Acapulco, Nueva España, con 180 personas a bordo, incluyendo 22 samuráis, 120 comerciantes, marinos y sirvientes japoneses y alrededor de cuarenta españoles y portugueses.
El galeón arribó a Acapulco el 25 de enero de 1614. Hasekura dejó aquí gran parte de la misión japonesa para aguardar el regreso.
El galeón hizo una breve estancia en La Habana, siendo Hasekura Tsunenaga el primer japonés que visitó Cuba
Llegaron a Sanlúcar de Barrameda el 5 de octubre de 1614. Tras una breve estancia, se armaron dos galeras para navegar por el río Guadalquivir, llegando a la localidad sevillana de Coria del Río. A partir de ahí, recorrieron camino a pie y en carrozas hasta Sevilla el 23 de octubre de 1614. La embajada llegó finalmente a Madrid el 20 de diciembre de 1614. Hasekura mantuvo una audiencia con Felipe III, y le entregó dos cartas: una en la que daba a conocer la aceptación de la fe cristiana; y otra donde explicaba cómo llegaría a ser el proceso de comercio en caso de que el Rey respondiese afirmativamente al tratado. El Rey respondió que haría lo posible para cumplir sus peticiones. Una vez que dejaron Madrid, prosiguieron su camino hasta llegar a Barcelona el 3 de octubre de 1615.
La misión se embarcó hacia Italia, pero el mal tiempo hizo que echarán anclas en el puerto francés de Saint-Tropez.
La misión japonesa llegó a Roma, donde se reunieron con el papa Paulo V, en noviembre de 1615. Le entrego una carta conteniendo una solicitud para un tratado de comercio entre Japón y Nueva España y el envío de misioneros cristianos a Japón. El papa accedió al envío de misioneros, pero dejó la decisión para el intercambio comercial al rey de España.
De vuelta a España, en abril de 1616 Hasekura se encontró de nuevo con el rey Felipe III, que declinó firmar el acuerdo comercial, debido a que el gobernante japonés Tokugawa Ieyasu, había ordenando la expulsión de todos los misioneros del país, y había empezado la persecución de la fe cristiana en Japón.
Dos años después, tras su periplo por Europa, la misión partió desde Sevilla hacia Nueva España, en junio de 1616.
En abril de 1618 el San Juan Bautista llegó a las Filipinas desde Nueva España, con Hasekura y Luis Sotelo a bordo. Hasekura regresó a Japón en agosto de 1620, pero el país ya se estaba acercando al Sakoku, el período de aislamiento.
Al final, su misión tuvo muy pocos resultados. Murió en 1622
P.D.: Existen indicios por registros documentales de que algunos japoneses pudieron quedarse en España, ya que su última estancia la realizaron en localidades cercanas a Sevilla. Curiosamente, hay muchas personas que se apellidan "Japón" en esta y en otras zonas de España, pero también del mundo.