
FERROL MOLA
Estáis frente a uno de los primeros makakos de Ferrol Mola.
Su autor afirma padecer una extraña enfermedad que le provoca fiebres altas si no pinta un Ferrol Mola en cada nuevo lugar que visita.
Este está datado en torno al 2005 y es tan antiguo no tiene ni el conocido lema de "Ferrol Mola".
Durante las dos décadas siguientes los makakos se multiplicaron por la ciudad y por la afueras, saltando a otras ciudades gallegas, curzando Despeñaperros, la frontera de Portugal, volando hasta Londres, llegando a la tumba de Martin Luther King, al metro de Tokio o a la Acrópolis de Grecia.
Dicen que todavía no ha llegado a la Antártida ni a la Luna. Estaremos atentos.