Caminata exigente 400 metros de desnivel positivo en escasos 3 km, suele hacer bastante calor y sol. Llegar hasta ella es un autentico privilegio y un mirador 360° y con el día despejado se ve el Teide, al otro lado la preciosa playa de Antequera
I
Precisamente esPrecisamenteta atalaya jugó un papel clave en la defensa de Tenerife frente a dos de los ataques ingleses más célebres y recordados de la historia isleña. La tarde del 5 noviembre de 1706, fue el vigía de esta quien alertó de la llegada de la flota de John Jennings y el 19 de julio de 1797, Domingo Izquierdo, atalayero de igueste, dió aviso del avistamiento de la escuadra de Nelson que unos días más tarde pretendiera, sin éxito, tomar la isla y cayendo derrotado a consecuencia de la Gesta del 25 de julio de 1797, liderada por el General Gutiérrez y protagonizada por cientos de isleños, tanto civiles como militares.
Extracto la Gaceta de Madrid del 4 de enero de 1707 en la que se relata el ataque de Jennings.
Al comienzo se hace referencia al aviso dado por el vigía.
A finales del XIX este enclave de los altos de Igueste de San Andrés cambio de uso y fue utilizado por la consignataria Hamilton & Cía. como posicionamiento de atalayeros para dar aviso al personal de esta empresa en el puerto de la próxima llegada de naves necesitadas de labores de carga y descarga de fletes. En lo alto de esta atalaya (hoy llamada “de los Ingleses”) trabajaron como vigías los vecinos de Igueste Agustín Gil y su hijo José, quienes residieron en esta cumbre, refugiados en una modesta caseta de madera, la friolera de 12 años (desde el 20 de septiembre de 1886), con una salario anual de 2.200 pesetas. A finales de 1898 la consignataria dejó de tener apostados a sus vigías ya que acaba de entrar en servicio una instalación militar que ofrecía más y mejores prestaciones hacia la Armada pero también destinada al puerto chicharrero.