GALEGO
O edificio Arquivo foi construido durante o século XVIII, para albergar o Arquivo do Antigo Reino de Galicia. Nunca chega a cumplir esta función pois esta administración pasa a cidade da Coruña. A súa fachada neoclásica esta dividida en 7 partes, unha por cada provincia do Reino de Galicia: Betanzos, A Coruña, Lugo, Santiago, Mondoñedo, Ourense e Tui. Do mesmo modo, temos o escudo co cáliz xusto encima da entrada superior do inmoble.
Como tiñan un edificio sen función o concello comezou a alugalo, e no ano 1862 a sociedade Liceo Recreativo ocupa os que serán os seus salóns de reunión ata o ano 1973. Por eles os betanceiros coñecen este edificio como Liceo, e o máis probable é que se falas do Edificio Arquivo ninguén saiba de que estas falando.
Esta asociación amparaba a flor y nata da cidade, fomentaba as relacións empresariais entre a burguesía e tiña un marcado carácter filatrópico. Sen embargo, na vila son recordados por dous principales motivos: o salón de xogos e os bailes.
O salón de xogos encontrabase onde hoxe está as oficinas do concello, constaba de mesas de billar, ping-pong, cartas, damas e xadrez. Os xogos de azar estaban prohibidos por cuestións de moralidade. Realizaban competicións de billar con sociedades de cidades veciñas como o Casino Ferrolano ou o Liceo de Coruña.
Os bailes celebrábanse no piso superior, onde tamén tiñan un bar propio. Os máis esperados eran os de Carnaval, a Candelaria e os de san Roque (patrón da cidade). Estas celebracións eran o único momento no que as mulleres podían acceder os salóns do Liceo. Deixovos un fragmento dun periódico que describe un dos bailes de carnaval:
Labor punto menos que imposible reseñar disfraces y citar nombres, pues tal era la concurrencia que las dos amplias naves habilitadas para salón de baile resultaron insuficientes. No obstante y aún a trueque de involuntarias omisiones, daremos una ligera idea de la magnitud del festival infantil [...].
Decorados con gusto irreprochable, cuajados de farolillos japoneses ofrecieron aspecto deslumbrante los tan jaleados salones del Liceo, una vez más insuficientes para recibir cómodamente a tan extraordinaria concurrencia [...].
Mantones de Manila, mantillas de Holanda y vaporosos vestidos realzaban la hermosura del elemento joven que bailó sin descanso hasta la madrugada del lunes, clasificando la fiesta de estupenda y no sin justificados motivos.
(Se tedes o edificio aberto poderedes entrar e ver que o cristal da ventana, o oculo situado enriba da porta principal, aínda conserva o gravado cas siglas L R, e o escudo de Betanzos no seu centro).
CASTELÁN
El edificio Archivo fue construido durente el siglo XVIII, para albergar el Archivo del Antiguo Reino de Galicia. Nunca llegó a cumplir esta función pues esta administración pasa a la ciudade de A Coruña. Su fachada neoclásica está dividida e 7 partes, una por cada provincia del Reino de Galicia: Betanzos, A Coruña, Lugo, Santiago, Mondoñedo, Ourense y Tui. Del mismo modo tenemos el escudo con el cáliz justo encima de la entrada superior al inmueble.
Como tenían un edificio sin función el ayuntamiento comienza a alguilarlo, y en el año 1862 la sociedad Liceo Recreativo ocupa los que serán sus salones hasta el año 1973. Por ellos los betanceiros conocen este edificio como Liceo, y lo más probable es que si hablas del Edificio Archivo nadie sepa de que les estas hablando.
Esta asociación amparaba a la flor y nata de la ciudad, fomentaba las relaciones empresariales entre la bburgeusía y tenía un marcado carácter filantrópico. Sin embargo, en la villa son recordados por dos principales motivos: el salón de juegos y los bailes.
El salón de juegos se encontraba donde hoy están las oficinas del ayuntamiento, constaba de mesas de billar, tenis de mesa, cartas, damas y ajedrez. Los juegos de azar estaban prohibidos por cuestiones morales. Realizaban competiciones de billar con sociedades de ciudades vecinas como el Casino Ferrolano o el Liceo de Coruña.
Los bailes se celebraban en el piso superior, donde también tenían sus propio bar. Los más populares eran los de Carnaval, la Candelaria y los de san Roque (patrón de la ciudad). Estas festividades eran los únicos momentos en que las mujeres podían entrar en los salones del Liceo. Os dejo un fragmento de preiódico que describe uno de los bailes de carnaval.
Labor punto menos que imposible reseñar disfraces y citar nombres, pues tal era la concurrencia que las dos amplias naves habilitadas para salón de baile resultaron insuficientes. No obstante y aún a trueque de involuntarias omisiones, daremos una ligera idea de la magnitud del festival infantil [...].
Decorados con gusto irreprochable, cuajados de farolillos japoneses ofrecieron aspecto deslumbrante los tan jaleados salones del Liceo, una vez más insuficientes para recibir cómodamente a tan extraordinaria concurrencia [...].
Mantones de Manila, mantillas de Holanda y vaporosos vestidos realzaban la hermosura del elemento joven que bailó sin descanso hasta la madrugada del lunes, clasificando la fiesta de estupenda y no sin justificados motivos.
(Si encontrais el edificio abierto podreis ver que el cristal de la ventana, el oculo situado encima de la puerta principal, aún conserva el grabado con las siglar L R, y el escudo de Betanzos en su centro).

