Aunque no es la única estructura ni basamento de la zona, El Gran Basamento, que es la enorme pirámide construida entre el 600-400 a.C. que se alcanza a ver incluso desde las avenidas que cruzan por la zona como lo son: Insurgentes y Periférico, es conocida simple y llanamente como la Pirámide de Cuicuilco. Sin embargo, esta es la primera gran estructura de piedra conocida de todo Mesoamérica, y asimismo el primer edificio concebido como Calendario de Horizonte, de hecho, desde su parte alta se puede observar el equinoccio detrás del Volcán El Papayo. La pirámide es una enorme estructura cónico-truncada con planta circular a la que se accede por rampas. En la parte más alta hay escaleras y accesos a otros niveles de la pirámide que confirman la existencia de varias plantas, y sobre todo, de varios altares construidos en diferentes etapas de su historia. Desde esta plataforma superior se pueden divisar otras terrazas y basamentos piramidales que se extienden más allá de lo que la vista puede alcanzar a ver. Basta solo imaginar que, en su momento de mayor auge, Cuicuilco llego a tener casi 400 hectáreas de extensión. De hecho, en la zona de la Villa Olímpica (a un kilómetro y medio de la zona arqueológica) hay algunas estructuras todavía en pie, como los edificios: Heizer, el VI, el VIII y el Palacio; también en la zona del actual Parque Ecológico de Peña Pobre (a poco más de un kilómetro de la zona arqueológica) hay una enorme estructura elevada que hoy se confunde con las arboledas y la vegetación, y que es por lo menos igual de grande que la Pirámide de Cuicuilco; y del mismo modo, en la parte más alta del Bosque de Tlalpan se yergue la Pirámide de Tenantongo que también, como en los ejemplos anteriores, fue parte del Señorío de Cuicuilco. No obstante todo quedó sepultado bajo los ríos de lava que fueron expulsados con la erupción del Xitle (245-315 d. C) y tuvieron que pasar varios siglos para que se descubriera de nuevo y se valorara su importancia entre los pueblos mesoamericanos.
Para que te imagines la labor de los arqueólogos, al ir buscando entre la roca volcánica los vestigios de esta antigua civilización, el caché está escondido en la arista inferior del triángulo.