Hablar de Fuentesaúco es hablar del garbanzo, que más fama posee históricamente: el Garbanzo de Fuentesaúco; también es de hablar de espantes taurinos, que tienen su origen en 1596, y de una comarca, La Guareña, que se sitúa en el sureste de la provincia de Zamora y de la que Fuentesaúco es cabecera y capital.
Entre sus calles, en las que hay antiguas casas blasonadas, destaca su Plaza Mayor típica y porticada. Esta plaza, reformada a mediados del siglo XIX, es paso principal de los encierros de los famosos Espantes taurinos de Fuentesauco, que se dan en las fiestas de la Visitación (primer fin de semana del mes de julio). Estas fiestas se iniciaron en 1596, aunque los espantes, encierros, corridas y novilladas no se consolidaron definitivamente hasta mediados del XIX, como la Plaza.
Por otro lado, la Plaza Mayor celebra cada martes siguiente a la fiesta de los difuntos la Feria de los Santos, un popular mercado evocador de las dinámicas ferias agrícolas y ganaderas castellanas que tenían en la capital de La Guareña uno de los referentes principales para la venta de productos de la tierra, negocios y tratos agropecuarios.
Imagen antigua de la plaza mayor porticada con toros
Corría el año 1716 cuando el rey Carlos III aprobaba una Real Ordenanza por la que concedía el privilegio para celebrar anualmente la Feria de los Santos en Fuentesaúco. Aquella época de esplendor agrícola, que ha pervivido hasta bien entrado el siglo XX, ya es historia y la Feria de los Santos hoy se concibe como un nostálgico recuerdo de la pujante vida en el mundo rural.