El Convento de Santa Juana de la Cruz destaca por su arquitectura sobria y elegante, típica del orden carmelita. El convento cuenta con una iglesia de estilo barroco, con una fachada sencilla pero imponente, que invita a adentrarse en un espacio de reconocimiento y oración.
En el interior del convento, se pueden admirar hermosas pinturas religiosas, esculturas de santos y vírgenes, y una impresionante colección de reliquias y objetos litúrgicos que nos transportan a la época en la que el Convento de Santa Juana de la Cruz fue fundado.