Mahou es una empresa cervecera de origen español, fundada en Madrid en el año 1890 como Hijos de Casimiro Mahou, fábrica de hielo y cerveza.[1] La empresa destaca pronto por la producción en un país de tradición vitivinícola que acepta tardíamente la cerveza, y durante el siglo XX se encuentra entre las más importantes dentro del mercado cervecero español.[2] La denominación procede del apellido de la familia que estuvo al frente de la compañía durante cerca de un siglo. Tras la compra de San Miguel a finales de 2000, se transformó en el grupo empresarial Mahou San Miguel, la mayor compañía cervecera española a comienzos del siglo XXI.[3]
Fábrica de Hielo y Cervezas
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La primera sociedad mercantil ‘Hijos de Casimiro Mahou’, está formada por Alfredo, Enrique, Luis y Carolina Mahou Solana, para la fabricación y venta de hielo, colores y barnices, con domicilio en la calle Amaniel nº 29 y sucursal en la calle Jacometrezo nº 17, de Madrid, escritura ante el notario Juan Perea Ugarte[4] (ya había fallecido María Luisa, a los 18 años). En mayo de 1890 Mahou servía hielo en barras procedente de su fábrica de hielo a diversos clientes de Madrid y alrededores.
El auge de las décadas de 1960 y 1970
Una cerveza Mahou 5 estrellas
Con la llegada de la liberalización económica en 1957 la compañía se transforma en Sociedad Anónima. Se crea una patronal cervecera, la Asociación Nacional de Fabricantes de Cerveza de España (ANFACE) y se pone en marcha la que será la primera Escuela Superior de Cerveza y Malta en España. El auge en el consumo de cerveza y su incorporación en las costumbres sociales españolas hizo que la demanda creciera como nunca antes. El surgimiento del fenómeno del turismo en las costas. En la década de los sesenta la demanda de cerveza se cuadruplica en España, la cerveza se sirve en los bares como bebida habitual. Estos años permiten la construcción de la nueva fábrica en el Paseo Imperial de Madrid, cuya primera cocción se realizó el 15 de mayo de 1962 (durante la celebración de las fiestas de San Isidro Labrador). La nueva fábrica estaba diseñada para producir medio millón de hectolitros anuales, y en la década de los setenta era capaz de crear un millón. Durante este período ambas fábricas estuvieron funcionando: Amaniel y el paseo Imperial.