Madrid siempre tuvo un problema: el agua. Durante siglos, la ciudad dependió de pozos, arroyos y los antiguos viajes de agua subterráneos. Pero a medida que la población crecía, el suministro se volvía insuficiente. Fue en el siglo XIX cuando nació la gran obra del Canal de Isabel II, una red de presas, depósitos y tuberías que llevó el agua hasta el corazón de la capital.
Uno de los lugares clave de esta red es el Cuarto Depósito, construido para almacenar y distribuir el agua que llegaba a Madrid. Aunque hoy el parque que lo rodea es un oasis de tranquilidad, en su momento este lugar fue un punto estratégico para garantizar que la ciudad nunca se quedara seca.
Cuenta la historia que en los primeros años del Canal, un trabajador del depósito, conocido como "El Guardián de las Aguas", tenía la misión de vigilar las reservas y asegurarse de que nadie sabotease el suministro. Se decía que patrullaba el área incluso de noche, recorriendo los túneles y pasadizos ocultos bajo los depósitos.
Con el paso de los años, su figura se convirtió en leyenda. Algunos afirman que su espíritu sigue rondando por la zona, protegiendo los secretos del Canal. Y entre esos secretos, hay uno en particular que ha permanecido oculto hasta hoy... un pequeño tesoro escondido en el parque del Cuarto Depósito, esperando ser descubierto por un explorador con el ojo afilado y la paciencia de un auténtico buscador de misterios.
Tu tarea es localizar este caché siguiendo el espíritu del Guardián de las Aguas. No necesitarás llave ni mapa, solo buen ojo y sigilo. Pero recuerda: el agua siempre encuentra su camino, y un buen geocacher... también.