
En el sur de Ourense, cerca de Mariñamansa, existen antiguos caminos que alguna vez unieron a los pueblos cercanos con la ciudad. Durante siglos, estos senderos fueron la arteria que conectaba a los habitantes, llevando mercancías y tradiciones. Con el tiempo, fueron olvidados, cubiertos por la vegetación y desplazados por las carreteras modernas. Sin embargo, los más antiguos aseguran que, si uno se detiene en esos caminos, aún se pueden escuchar los ecos de un pasado lejano: risas de niños, pasos de viajeros y el murmullo de los antiguos mercaderes.
este caché pertenece a la serie SurOUrense.