A veces, los objetos cotidianos pueden tener una segunda vida inesperada. Este pequeño bote, que alguna vez contuvo caramelos con un toque ácido, ahora guarda algo más valioso: tu próxima firma en el logbook.
Se trata de un microcaché sencillo, sin camuflaje ni misterio exagerado, pero con el encanto de lo reutilizado y lo bien escondido. Está colocado en un lugar discreto, pero accesible, ideal para quienes disfrutan de encontrar lo pequeño entre lo grande.
No esperes un gran contenedor ni grandes vistas, solo la pequeña satisfacción de una búsqueda bien hecha.
✏️ Recuerda traer algo para escribir y, como siempre, deja todo tal como lo encontraste para que otros también puedan disfrutarlo.
¡Feliz búsqueda!