Muchas rutas de senderismo por la Sierra Calderona empiezan aquí. Varias veces, mientras esperaba el autobús (o el tren de vuelta), me aburrí y deseé que hubiera un escondite cerca. Entonces, tuve que tomar la tarea en mis propias manos.
No hay nada complicado, pero ten cuidado y lleva un bolígrafo.