La mente de este personaje era una compleja amalgama de locura y cordura, influenciada por la lectura de libros de caballerías, lo que le lleva a vivir en un mundo de fantasía donde ve gigantes en molinos y princesas en campesinas. Sin embargo, esta "locura" le otorga una perspectiva única que le permite discernir el bien del mal y a defender ideales como la libertad, mostrando a menudo un buen juicio en sus discursos y una profunda dignidad moral. Su mente también experimenta la melancolíaal confrontar sus ideales con la realidad, humanizando aún más su figura y haciéndolo un personaje que, pese a sus desvaríos, ofrece una reflexión profunda sobre la condición humana y el valor de la ficción para la vida.