El mirador del río Manzanares en Madrid Río es uno de esos lugares que te reconcilian con la ciudad: te asomas y, de pronto, el ruido baja un par de escalones. Desde ahí se entiende muy bien cómo Madrid ha ido recuperando su relación con el agua y con el paseo tranquilo; ves el cauce, las pasarelas y el ritmo pausado de la gente que camina, corre o va en bici, y te das cuenta de que el parque no es solo “zona verde”, sino un espacio pensado para respirar. Si vas sin prisa, es un buen punto para hacer una pausa, mirar la luz cambiando sobre el río y, casi sin darte cuenta, ordenar la cabeza un momento antes de seguir.
