

En lo alto del Parque Forestal de La Atalaya, uno de los espacios naturales más emblemáticos de Ciudad Real, se encuentra un lugar discreto y poco conocido que, para quienes lo descubren, deja una huella especial: la pequeña ermita al aire libre de Nuestra Señora de la Atalaya.
La imagen fue colocada en 1991 y tiene un origen humilde y profundamente humano. La primera ermita, tallada directamente en piedra, fue realizada en la Escuela Taller de Alarcos por Dolores González Arroyo. Debido a su considerable peso, fue trasladada hasta la cima de La Atalaya en un Renault 12 entre tres personas, y finalmente instalada por el albañil Juan Patón. Desde entonces, este sencillo altar corona el cerro como un punto de recogimiento y referencia espiritual.
El lugar recuerda a los antiguos humilladeros: pequeñas construcciones religiosas situadas en caminos y alturas, donde el viajero podía detenerse, descansar y rezar. Aquí encontramos una imagen mariana, un pequeño altar y un banco metálico desde el que contemplar el paisaje y guardar silencio. Todo ello convierte este rincón en una auténtica “ermita” en el sentido más esencial del término.
Con el paso del tiempo, la imagen original de piedra fue sustituida por otra debido a actos vandálicos, y la estructura se ha ido cuidando y mejorando con un pequeño tejadillo y flores que aparecen con frecuencia, señal de que sigue siendo visitada y querida. Aunque su historia es poco conocida incluso entre los habitantes de Ciudad Real, Nuestra Señora de la Atalaya permanece como una devoción popular, sencilla y silenciosa, ligada al paisaje y a quienes llegan hasta aquí caminando.
Este caché te invita no solo a descubrir un punto concreto del mapa, sino también a detenerte un momento, observar el entorno, disfrutar de las vistas y conocer uno de esos rincones donde naturaleza, historia y memoria personal se entrelazan. Quizá para muchos La Atalaya sea bien conocida… pero este lugar, tal vez, no tanto.

At the top of La Atalaya Forest Park, one of the most emblematic natural areas of Ciudad Real, there is a quiet and little-known place that leaves a lasting impression on those who discover it: the small open-air shrine of Our Lady of La Atalaya.
The image was installed in 1991 and has a humble, deeply human origin. The original shrine, carved directly from stone, was created at the Alarcos Workshop School by Dolores González Arroyo. Due to its considerable weight, it was transported to the summit of La Atalaya in a Renault 12 by three people and finally installed by the mason Juan Patón. Since then, this simple altar has crowned the hill as a place of reflection and spiritual reference.
The site resembles the traditional humilladeros found along old paths and hilltops, where travellers would stop to rest and pray. Here you will find a Marian image, a small altar and a metal bench from which to contemplate the landscape in silence. These elements together make this spot a true “hermitage” in its most essential sense.
Over the years, the original stone image had to be replaced due to vandalism, and the structure has been gradually cared for, with the addition of a small roof and fresh flowers that often appear — a sign that the place is still visited and cherished. Although its history is largely unknown even among locals, Our Lady of La Atalaya remains a quiet, popular devotion, closely tied to the landscape and to those who reach it on foot.
This cache invites you not only to find a set of coordinates, but also to pause, take in the surroundings, enjoy the views and discover one of those hidden places where nature, history and personal memory come together. La Atalaya may be well known — but this corner, perhaps, not so much.

Para obtener las coordenadas finales, explora la zona y asocia un número a cada uno de los siguientes elementos:
A: número de letras grabadas en la piedra (letras negras sobre fondo azul).
B: número de pares de barrotes verticales del banco.
C: número de letras del nombre de la ciudad española.
D: número de escalones (sin contar la parte principal).
E: los números del año grabado en la piedra, sumados entre sí y reducidos a un solo dígito.
F: número de hileras individuales en el tejado o cubierta.

To obtain the final coordinates, explore the area and assign a number to each of the following:
A: number of letters engraved on the stone (black letters on a blue background).
B: number of pairs of vertical bars on the bench.
C: number of letters in the name of the Spanish city.
D: number of steps (not including the main platform).
E: the digits of the year engraved on the stone, added together and reduced to a single digit.
F: number of individual cylindrical elements on the roof or cover.
El caché se encuentra en: / The cache is located at:
N39° 01.UVW W3° 54.XYZ
Donde: / Where:
U = F - B
V = B - D - E
W = A/C
X = F - E
Y = F - B - C
Z = C - D
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certitude.