
En este taller nos adentraremos en el lenguaje silencioso de los árboles para descubrir que, al igual que ellos, las personas también dejamos huellas únicas a lo largo de nuestra vida.
A través de la observación de árboles autóctonos del Bajo Aragón Histórico, aprenderemos cómo crecen, qué nos cuentan sus anillos de crecimiento y cómo esas líneas hablan del paso del tiempo, de las lluvias, de las sequías… y de la vida.
Después, pasaremos a la parte creativa y emocional del taller:
cada participante imprimirá la huella de un árbol sobre papel, utilizando la técnica del frotado, y la combinará con su propia huella dactilar, creando una composición personal que se convertirá en un recuerdo único de este día tan especial.
El resultado será una pieza artística y simbólica que une naturaleza, identidad y memoria, recordándonos que ninguna huella es igual a otra y que esa diversidad es lo que hace fuerte al bosque… y también a la comunidad.
Un taller tranquilo, sensible y participativo, pensado para observar, crear y conectar, llevando con nosotros un pedacito del territorio y de nuestra propia historia.
