El Sanatorio Marítimo de Oza abre sus puertas en el verano de 1910, como centro hospitalario especializado en el tratamiento de la tuberculosis ósea. Se admitían exclusivamente a niños en estado pre-tuberculoso, es decir, aquellos que vivían en contacto con pacientes activos. Entre las cuidadas normativas para su funcionamiento destacaban las relativas a la forestación de los grandes jardines con plantas balsámicas.
La acogida entre la población fue extraordinaria. Las solicitudes para las "colonias de verano" son tantas que no pueden ser atendidas. A partir de 1912 se instaura la obligatoriedad de dar positivo en la "prueba de la Tuberculina", para evitar que se ocupasen plazas con niños sanos o que padeciesen otras enfermedades.
Desde 1926, entre 700 y 1000 niños pasan anualmente por las colonias de Oza, provenientes de todos los puntos de España.
En Agosto de 1936 se habilitan dos pabellones para atender a los heridos de la Guerra Civil, haciendo nacer un nuevo concepto de Hospital, (Hospital de Circunstancia).
En 1940, el edificio vuelve a depender del Patronato Nacional Antituberculoso. Por estas fechas el Sanatorio era el de mayor capacidad en su especialidad en España, con más de 300 camas.
A medida que va desapareciendo el efecto y la virulencia de la enfermedad, en la década de los 60, empieza a adquirir más importancia en la lucha contra la invalidez y la rehabilitación, pasando en 1974 a integrarse en la red de sanatorios de la Administración Institucional de la Sanidad Nacional, incorporándose más tarde al INSALUD, y siendo por fin transferido en 1990 al SERGAS.
Desde este punto, lo que queda de las construcciones originales pasa a formar parte del "Complexo Hospitalario Juan Canalejo". Un nuevo Hospital albergará Servicios de Rehabilitación, Psiquiatría y Larga estancia. El Fortín se convierte en Salón de Actos. El Pabellón de Colonias, que mantiene la estructura original, se convertirá en la Facultad de Fisioterapia y Enfermería, mientras que el Pabellón Quirúrgico lo hará en la sede del Instituto de Ciencias da Saude.
El caché está escondido cerca de la fachada oeste del antiguo
Pabellón de Colonias. Hay acceso bajando unas escaleras desde la calle Xubias de Arriba, o subiendo junto a la capilla desde la carretera que da a
Playa de Oza. Creo que la cancilla de Playa de Oza se cierra por la noche, por lo que recomiendo ir de día.
Fuente: Actas V Simposio Historia e Ensino das Ciencias / www.personaldelchuac.blogspot.com