
El humilde DNF: un héroe anónimo
Es una experiencia habitual en el geocaching: el registro “Did not find”, (no encontrado). A pesar de todos tus esfuerzos, no puedes encontrar el caché. Puede ser una experiencia frustrante.
Sin embargo, dentro de un registro de no encontrado (DNF) yace información muy valiosa— para ti, para el propietario del caché y para la comunidad. ¿Podría ser el héroe anónimo del geocaching?
Imagina que te encuentras cerca de las coordenadas publicadas de un geocaché en el que llevas semanas pensando. En un evento reciente, un compañero de geocaching te habló de lo estupendo que es firmar el libro de registro de este caché. Su descripción te convenció de que sería una forma estupenda de pasar una agradable tarde de sábado. Te lanzas con entusiasmo hacia las coordenadas indicadas, equipado con tu fiel bolígrafo, la aplicación móvil de Geocaching® y lleno de confianza.
Según te acercas, un sendero te guía hasta un lugar idóneo para comenzar la caza. Pero, a medida que los segundos se convierten en minutos, la emoción inicial da paso a la preocupación. Por tu mente te pasan un sinfín de pensamientos: «¿Estoy en el lugar correcto?» y «¿De verdad habrá encontrado mi amigo este caché?» son preguntas que te rondan la cabeza. La actividad reciente en la página del caché son todos registros de “Encontrado”, así que no debería haber ningún problema. Pero, después de 30 minutos sumergido en esta búsqueda, empiezas a preocuparte.
Al cabo de una hora, exhalas y decides dejarlo. A pesar de haber buscado en todos los sitios imaginables, el caché no apareció. Frustrado, registras un «No encontrado» (DNF) allí mismo, en el terreno, y compartes tu “derrota” con el propietario del caché y con el resto de jugadores. Ves las coordenadas publicadas como si fueran imágenes en tu mente. ¡Uf! ¿Dónde estará ese maldito caché?
Y… fin de la escena.
Esta historia, aunque muy común en la comunidad de geocaching, rara vez se celebra. Al fin y al cabo, ¿qué hay que “celebrar” exactamente? Parafraseando a Julio César, viniste, viste, pero no venciste. Durante la mayor parte del tiempo que he practicado geocaching, he considerado mis registros de DNF (no encontrado) como algo frustrante y, a veces, incluso vergonzoso.
Sin embargo, recientemente he cambiado de opinión. En mi opinión, los registros de DNF (no encontrados) son en realidad los héroes anónimos del juego de geocaching. Cuatro razones sustentan mi creencia:
Los DNF son útiles para todos
Aunque ningún geocacher se ofrecería voluntario para declarar un caché como no encontrado, casi todos los geocachers coincidirán en que pueden ser útiles para otros jugadores. Un ejemplo personal de un caché que no pude encontrar es el de “The Great State of Texas” (GCB1NP5), un Multi-Cache en la Universidad de Texas en Austin. A pesar de haber resuelto las coordenadas finales, mi grupo y yo no pudimos localizar el caché. Registré un DNF y poco después descubrí que, efectivamente, ¡el caché había desaparecido! El propietario reemplazó el caché de inmediato.
Aunque fue frustrante en su momento, mi DNF dio lugar a un mantenimiento por parte del propietario que de otro modo no se habría producido. Cada DNF proporciona datos valiosos sobre el estado de un caché, tanto para otros jugadores como para los propietarios. Estos datos son especialmente útiles si el registro se genera después de muchos meses de inactividad en un caché individual.
Los DNF son un juego dentro del juego
Después de registrar un DNF, siempre tengo curiosidad por saber si ese geocaché estaba o había desaparecido. Un caché reciente que registré como DNF fue en “Duck Duck Goose” (GCBNWAN), un caché en el área de Seattle. Cuando me acerqué a este geocaché, no esperaba que fuera extremadamente difícil. Efectivamente, a pesar de haber pasado mucho tiempo allí, mi compañero y yo no pudimos encontrarlo y supusimos que el caché había desaparecido.
Sin embargo, el caché fue encontrado tan solo unos días después. ¡Debía estar muy bien escondido! Mi pregunta interna de “¿Estaba allí o no estaba?” había quedado resuelta. La incógnita había sido resuelta. Se trata de un entretenido “juego dentro de un juego.” Cada geocaché es, en cierto modo, un pequeño juego en sí mismo.
Los DNF producen camaradería
Poco después de mudarme a Seattle, probé suerte con un geocaché complicado cerca de la sede de Geocaching, “Metallic Menagerie” (GC6T121). Tras intentar encontrarlo por mi cuenta, registré un DNF y compartí la historia con mis compañeros de trabajo. ¡Tan solo dos semanas después de mi primer intento, y con un grupo más grande, encontré el geocaché! El éxito de ese día consistió en aumentar mi número de encontrados, pero el hecho de no haberlo terminado me impulsó a pedir ayuda y a entablar amistades con quienes me rodeaban, un premio mucho mayor en mi opinión.
Los DNF obligan a realizar de un poco más de geocaching
En esencia, un registro de DNF significa que la aventura podría no haber terminado con un geocaché específico. Si bien creo que no hay nada de malo en dejar un registro de DNF y no volver jamás, a veces puede motivar futuras salidas.
Hace poco viajé al Reino Unido de vacaciones y visité Liverpool. Mi compañero y yo intentamos encontrar “Penny Lane” (GC4GP61), pero no pudimos dar con el geocaché. Una calle muy famosa, pero ni rastro de la carita sonriente. Desde entonces, hemos visto muchos mensajes de “¡Lo encontré!”. Sé que si vuelvo a visitar la zona, sin duda intentaré encontrar este geocaché.
¿Qué opinas sobre los DNF? Comparte en los comentarios a continuación tu opinión sobre este tipo de registro tan poco valorado. ¡Feliz Geocaching!